La alergia al polvo en niños: Síntomas, causas y soluciones

 In Alergia, Alergia al polen, Alergia al polvo, Alergia al polvo en niños

La alergia al polvo en niños es un fenómeno in crescendo durante las últimas décadas. Las causas de este incremento en las afecciones no están del todo claras, pero el aumento de casos es un hecho. A continuación te contamos cómo identificar este tipo de alergia y cómo puedes prevenirlas.

Causas de la alergia al polvo en niños

La alergia al polvo en los niños y niñas se desencadena como respuesta ante los ácaros presentes en el polvo de los hogares. Estos ácaros son animales microscópicos que subsisten, principalmente, gracias a ciertos compuestos de la caspa de animales y humanos. Los más conocidos dentro del ámbito doméstico son los denominados Dermatophagoides farinae y Dermatophagoides pteronyssinus.

En cualquier caso, si hablamos de causas y queremos ser precisos, no son estos animales los que causan la alergia propiamente, sino sus heces, y los restos orgánicos de sus cuerpos. Es por ello que a menudo, la alergia sigue presente después de haber realizado tratamientos anti ácaros. Pues pueden haber muerto, pero sus cadáveres continúan provocando la reacción alérgica por un tiempo.

Cómo evitar la alergia a los ácaros del polvo en los niños y niñas

Lógicamente, los espacios sobre los que podemos tener un mayor control para prevenir la aparición de ácaros serán aquellos cuyas condiciones dependan de nosotros, estos espacios son por suerte aquellos en los que solemos pasar como mínimo la mitad de nuestro día. Efectivamente, hablamos de nuestras viviendas. 

En el caso de las habitaciones de niños con alergia al polvo será altamente recomendable evitar la presencia de peluches, alfombras por ser objetos difíciles de limpiar de ácaros y propensos a acumularlos. En caso de que alguno de estos objetos esté en la habitación de los niños deberá ser lavado con frecuencia a una temperatura de 60ºC o superior. Igualmente la limpieza de colchones, almohadas, sábanas, ropa o cortinas deberá ser frecuente para evitar la aparición de los ácaros y el polvo. Fuera de casa es recomendable evitar espacios faltos de higiene donde pueda acumularse polvo.

Por otra parte, contamos con elementos de protección y prevención como puedan ser las mascarillas pediátricas o los filtros nasales para las situaciones en que nos encontremos con este tipo de estancias polvorientas (una habitación de hotel descuidada, la casa de un familiar o amigo…). Llevar una mascarilla o un filtro nasal puede impedir que los ácaros del polvo que hemos encontrado accidentalmente no entren al organismo de los niños y niñas a través de las vías respiratorias. 

Recent Posts

Dejar un comentario

0

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies